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Descriptores aromáticos

Aromas más frecuentes que se pueden encontrar en los vinos según las variedades

Vinos Tintos

Cabernet Sauvignon: variedad que ha despertado la pasión de muchos técnicos y expertos. Sobre todo por su capacidad de adaptación, pues se la considera una variedad viajera por excelencia. Es muy rica en taninos y materia colorante, que le otorga una gran solidez y aptitud para el envejecimiento. Es un vino que posee una gran estructura, complejidad e intensidad aromática. En su juventud el aroma evoca a frutos rojos: cassis, frambuesa, ciruela (fresca y seca), mora, canela y eucaliptus. No es de extrañar que en estos vinos aparezcan notas de pimiento verde (que no deben confundirse con las notas herbáceas que son típicas de los Cabernet cosechados con madurez insuficiente) ligados a la presencia en los vinos de metoxi-2-isobutyl-3-pyrazina. Durante el envejecimiento pueden aparecer toques de confitura de mora, pimienta, vainilla, crema de cassis y el mismo pimiento. La crianza en roble aporta toques de madera, de ahumado, de tostado, canela y chocolate. En Argentina se elaboran vinos Cabernet Sauvignon de excelente calidad.

Malbec o Cot: Es el cepaje emblemático argentino y base de los vinos de Cahors (Francia). Aporta vinos con gran cuerpo, estructura y profundos. Con aromas a frutas negras, cereza madura, anís, frutos rojos y violeta durante su juventud, luego evoluciona con aromas a canela y toques de vainilla. La ciruela es una de las características de este cepaje. También es un cepaje utilizado en el Boderdelés y en el Valle del Loire.

Refiriéndose a este Gran Vino Argentino, cuenta el prestigioso enólogo Raúl de la Mota: "hacia 1970 un reducido grupo de bodegas de Luján de Cuyo, inició la apasionada y laboriosa tarea de lograr, al estilo de los grandes vinos europeos, una Denominación de Origen para el Malbec que aún subsistía en sus elevados collados departamentales, para quienes palpita aún una profunda vocación vinícola, fue éste un desafío. El resultado no pudo ser más halagüeño, expertos en la degustación vínica tan exigentes como Robert Parker han reconocido en nuestros bermejos, vigorosos y frutados Malbecs cualidades que no se dan en ningún otro país vitícola, incluida su propia región de origen en Francia. Tiene pues toda la razón el consagrado enófilo Frank J. Rial, cuando en el New York Time de abril pasado, al afirmar que: "la Argentina está saliendo de su caparazón " sostiene que: "el Malbec es la más reconocida variedad tinta Argentina. Cuando esta uva alcanza su perfección, produce mejor vino que en Francia". Es pues sin duda el Malbec el Vino Argentino".

Syrah: Este cepaje es considerado para muchos como inolvidable, especialmente en la zona de Cotes du Rhone septentrional. Se ha adaptado a otros muchos lugares del mundo. El vino Syrah es un ejemplo de vino tinto bien coloreado, algo violáceo cuando joven. Detrás del cassis, los otros aromas que se presentan son: mora, trufas (en los del Hermitage), cedro, canela, cereza, especies, pimienta negra, anís, comino, cuero, tabaco y almizcle, bellos olores puros y otros mezclados con violeta y rosa. Este vino se destaca particularmente en Australia, donde se denomina Shiraz. También se ha adaptado perfectamente en Estados Unidos, en la región de Santa Bárbara, en Africa del Sur y en Argentina.

Pinot Noir: Cepaje, que aunque es muy conocido en su zona de origen, la Bourgonge, se ha extendido con éxito en otras regiones del mundo. Resiste bien el frío, lo que explica su utilización en Champagne. Está raramente asociado a otros cepajes. El vino es generalmente de color poco sostenido, pero los mejores Pinots son de color rubí oscuro brillante. A la nariz, el Pinot Noir es de una fineza incomparable: el cassis y la frambuesa, a veces con toques ahumados; la cereza y a veces la guinda es muy característica, como así las notas florales y de frutas tropicales, frutilla y ananá. Como todos los grandes cepajes, ama la madera que le otorgan características complejas. El Pinot es un vino de pasión para muchos, pues tiene bouquet, solidez y delicadeza. Su longevidad es mediana, dependiendo de la calidad del terruño y el modo de elaboración y conservación.

Merlot: Fiel aliado del Cabernet Sauvignon, suele aportar vinos más redondos que éste, pero menos tánicos. Muy extendido en el mundo entero, y reconocido en Bordeaux. Es el cepaje predominante en Libournais. Su aroma constituye un festival de frutos rojos, hoja molida, cereza, ciruela y mermelada, que le aportan un muy rico bouquet. Se adecua maravillosamente a la madera tostada. Durante el envejecimiento los Merlots tienen aromas a trufas muy característicos. Se ha adaptado perfectamente a Estados Unidos, Chile, Nueva Zelandia y Argentina.

Cabernet Franc: Constituye un gran porcentaje de los vinos de Saint-Emilion. Constituyen vinos de colores muy vivos y menos tánicos que el Cabernet Sauvignon, su aroma evoca las frutas frescas, la frambuesa y algunos aromas florales como la violeta. Numerosos Cabernet Franc tienen un toque de pimiento verde. Con los años es frecuente encontrar aromas a almizcles, trufas y pequeñas notas ahumadas.

Sangiovese: Es un cepaje muy típico de Italia y los más conocidos son los de Brunello di Montalcino. Produce vinos ricos y concentrados que desarrollan aromas a canela, clavo de olor y frutos rojos (grosella, frutilla y frambuesa), rosa y azucena.

Nebbiolo: Dos célebres apelaciones de origen del Piamonte de Italia, Barolo y Barbaresco, tienen como base el Nebbiolo. Sus vinos son muy frutados (frutos rojos) y tánicos. El vino puede tener algunas notas ahumadas y de madera.

Touriga: Con este cepaje se entra en el mundo mágico de Porto. En el difícil suelo del valle del Duero de Portugal, los diferentes Touriga, dan el Touriga Nacional, el más prestigioso de los vinos, con gran riqueza, densos y complejos. Jóvenes, poseen extravagantes aromas originales de "baya de sauco", de cerezas, de cassis y sobre todo de mora. Con los años su "bouquet" se enriquece de notas de café torrado y sobre todo de cacao. También se pueden encontrar aromas a canela, regaliz y vainilla.

Gamay: Este es un cepaje famoso en la región francesa del Beaujolais. Produce vinos poco coloreados. En la mayoría de las veces sus uvas permanecen en maceración carbónica, donde las uvas no son prensadas y fermentan más o menos enteras. Este procedimiento permite la expresión de aromas frutados muy intensos con un gusto acidulado tan típico de caramelo inglés, de banana, pero también de ananás y de manzana. La longevidad de estos vinos suele ser débil.

Vinos Blancos

Chardonnay: Este es uno de los más célebres y nobles de los cepajes blancos. Han sido famosos los Chardonnay de la Bourgogne francesa. También se utiliza en gran medida en la Chamapagne. Algunos Chardonnay presentan a la nariz toques de avellana, miel, acacia, manteca y pan tostado. Para elaborar algunos de estos vinos se realiza la fermentación maloláctica, que suele realizarse en barricas. Entonces aparecen los aromas relacionados con las levaduras. Este aroma a levaduras también se encuentra en otros vinos, sobre todo aquellos que realizan esta segunda fermentación. Los aromas del Chardonnay están ligados a los del limón maduro y frutas tropicales (ananás), manzana verde, pera, coco, nueces, banana, y el mismo melón, como sucede en el Chardonnay Australiano. Este cepaje ha sido uno de los preferidos en la región de Napa Valley, en donde suele tener un gusto a "mantequilla de levadura". También hay tenido muy buenos resultados en Australia y Argentina.

Sauvignon Blanc: Fresco y vivo, es uno de los grandes cepajes blancos del mundo. Es vigoroso, de mediano rendimiento, muy sensible a la podredumbre gris. Durante la vinificación, son las levaduras las que transforman un precursor del aroma que es el mercaptopentanona y favorecen su liberación, a la cual la nariz es muy sensible. Es un aroma muy característico, que se puede memorizar. El mejor descriptor es la yema de cassis, zarcillo, pasto recién cortado, ruda, almizcle, ahumado, miel, pera y banana. Sus vinos son muy apreciados, por su juventud y su vigor. Poseen poca aptitud para el envejecimiento. Para un desarrollo mejor de sus aromas, no debe cosecharse en zonas muy cálidas, se cultiva en Italia, un poco en España, en California y da excelentes vinos en Nueva Zelandia. En Argentina da excelentes vinos.

Tocay - Pinot gris: Se trata de un Pinot de origen Bourguignon que da un vino con "bouquet" fresco y rico, con acidez pronunciada. Envejece muy bien. El aroma es especiado con toques de frutas (peras y manzanas), florales y un pequeño toque de champignon. En la región de Alsacia es conocido como Tocay de Alsacia, que no tiene nada que ver con el Tocay de Hungría.

Riesling: Este cepaje es muy conocido en el Valle del Rhin. Se extiende a lo largo del Danubio. Sus vinos pueden ser secos o licorosos. Siempre tiene buen cuerpo, estructura y "bouquet". Posee aroma fino y distinguido, con toques de limón, frutas tropicales (ananá, banana), miel, nuez moscada, retama y especias. En los vinos demi-sec o licorosos, los aromas a frutas tropicales suelen ser abundantes. Una de sus características es el buen envejecimiento. Se ha extendido a Australia y Africa del Sur y poco difundido en Argentina.

Semillón: Este cepaje tiene la posibilidad de cosecharse en otoño bajo la "podredumbre noble", en donde se concentra el azúcar y los sabores. Origina así un vino licoroso llamado Sauternes, Loupiac, Saint-Croix du Mont. En algunos lugares estos vinos han llegado a ser muy famosos. Aquí se encuentra la miel y se desarrolla toda la gama de las frutas confitadas (pera, membrillo, durazno, ananás), pasto seco, miel, anís, a veces combinados con la vainilla. Algunas veces pueden tener un toque de azafrán. Sus vinos licorosos, con aromas típicos a limón, se encuentran expandidos en Australia. Como vinos secos están presentes en Bordeaux, Estados Unidos, en Chile y poco difundido en Argentina.

Chenin: Este cepaje es típico de los vinos blancos de la región de la Loire. Produce vinos de gran elegancia, delicados y finos, con hermosos reflejos de oro. Joven tiene un gusto semejante a la manzana, durazno, coco, hierbas y membrillo fresco. En los licorosos presenta un perfume exquisito a miel, acacia, tilo y jalea de membrillo. Este es un cepaje que se encuentra en el mundo entero. Se ha adaptado bien a Australia y Nueva Zelandia. También presente en Africa del Sur, California y no muy difundido en Argentina.

Viognier: Este cepaje produce vinos color oro, secos y grasos. A la nariz se presenta muy rico, con aroma a acacia, violeta, anís, miel, tabaco rubio. En Argentina se presenta una tendencia a aumentar su área de cultivo.

Torrontés: Variedad cuya calidad es creciente en nuestro país. El Torrontés Riojano se presenta a la nariz con toques de ruda, nuez moscada, rosa, geranio, hinojo, frutas (ananá, banana, manzana).

Prof. Adriana Ruth de la Mota

 

 

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